El clima de la comarca está caracterizado principalmente por la presencia de innumerables microclimas. Los vientos alisios, la influencia del océano Atlántico, la elevada altitud media y las corrientes marinas marcan el desarrollo de la vid, haciendo que éste varíe significativamente desde el nivel del mar hasta las cotas más altas de la comarca.

Todo ello propicia que las épocas de vendimia se prolonguen por un periodo superior a cuatro meses, siendo su comienzo habitualmente el primero del hemisferio norte.

Las temperaturas medias anuales rondan los 19º C, con máximas en los meses más cálidos de agosto y septiembre de 35 º C y mínimas de 15º C en los meses más fríos de enero y febrero. Las precipitaciones medias rondan los 540 mm/año.