Blancos secos:

Su graduación alcohólica está entre 11’5% y 12% vol. Presenta un color amarillo pálido, transparente y brillante. Con aromas típicos de la variedad en los que destacan notas anisadas y florales. En boca tienen buena estructura y son amplios, sabrosos, vivos y muy elegantes.

Blancos semisecos:

Su graduación alcohólica es del 12% vol. Son vinos de color amarillo pálido, transparentes, y brillantes. En nariz tienen aromas florales de buena calidad y finura, intensos y persistentes. En boca son suaves, y con un buen equilibro entre las sensaciones dulces y ácidas.

Blancos fermentados en barrica:

Con una graduación alcohólica entre 12 y 12’5% vol., tienen un color amarillo pálido y un aspecto limpio y brillante. Poseen aromas finos de frutas como pomelo y limón, además de notas ahumadas por la madera. En boca son frutales, glicéricos, amplios, con notas de roble bien conjuntadas y una magnífica estructura, con un perfecto equilibrio entre sus características de juventud y los aromas de buena madera.

Malvasías Clásicos:

Tienen una graduación alcohólica del 15% y un color ligeramente dorado y brillante. En nariz tienen aromas florales, frutales, cítricos, de orejones, aromas de alta calidad y finura, intensos y persistentes. En boca son muy suaves, equilibrándose bien las sensaciones dulces y ácidas. Tanto su graduación alcohólica como sus azúcares, se deben a la sobremaduración de uvas, siendo unos vinos que por sus características se consideras naturalmente dulces.

Rosados:

Su grado alcohólico es del 12’5%. De color rosa violáceo, tienen aspecto limpio y brillante. Los aromas son intensos y muy limpios, con tonos frutales de piña tropical y fresa. En boca son amplios, vivo y fresco, pero con cuerpo y consistencia muy persistentes y sabrosos, con recuerdos a fresas.

Tintos Maceración Carbónica:

Con un grado alcohólico de entre 12 y 12’5% son vinos a los que su particular elaboración da un color rojo cereza con ribetes violáceos muy marcados; bien cubiertos y vivos, con aspecto limpio y brillante. Tienen un aroma muy intenso y frutal, principalmente a frambuesa y grosella, destacando en boca su equilibrio y un elegante toque final tánico. Tienen una larga persistencia con recuerdos frutales.

Tintos tradicionales:

Con una graduación alcohólica comprendida entre 12 y 13’5 %, estos vinos se caracterizan por su color rojo cereza con tonos violáceos, tienen una buena capa y son vivos y brillantes. Su aroma es intenso y frutal, rico en matices que recuerdan a frutas rojas. En boca son secos, con buena estructura, equilibrados en sus componentes y ligeramente tánicos, teniendo un final muy agradable y persistente.

Tintos barrica:

Su graduación oscila entre el 12 y 13% de su volumen. Se presentan con un atractivo color rojo cereza, cubierto y vivo, con tonos violáceos. Son limpios y brillantes y tienen un aroma potente, frutal y con notas de madera. En boca tienen buena constitución, y son vigorosos, amplios y con cuerpo, teniendo un final expresivo, largo y persistente.

Tintos Crianza:

Vinos de aromas complejos que recuerdan a madera, vainilla, tostados y afrutados. En boca dejan sensaciones amplias.